La poesía nos salva: Un encuentro diferente en la Casa Andrés Mata

Flayer de invitación realizado por la Casa Andrés Mata

Luisita Martínez, Coordinadora de la Casa "Andrés Mata"

Enrique Viñoles, el poeta cusmero
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos, pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre...pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Luego de la lectura del poema, hubo un silencio de meditación, de recuerdos y de dolor.
Seguidamente, la profesora Beatriz Marmolejo tomó la palabra, y leyó un texto impecable cargado de dolor, pero también de esperanza y de fe. El texto está dedicado a todos los que les tocará vivir mutilados, con ausencias físicas y emocionales por siempre:

Profa. Beatriz Marmolejo
A ustedes, que volvieron desgarrados, con pedazos de sí mismos,
les nombro por su nombre: Ausencia y Coraje.
Porque no son solo cuerpos que conviven con el fantasma de la pérdida,
Son brazos que seguirán abrazando, manos que levantarán tazas y banderas,
pies que andarán y desandarán los caminos,
Corazones latiendo a un pulso que no admite rendición.
[…]
Para quienes tienen cicatrices que hablan en silencio, solo pido:
Que el recuerdo no sea solo lamento, sino acción.
Que sean voces que imploren misericordia
a las divinidades creadoras,
Que sean manos que reconstruyan,
miradas que miren de frente y
Ojos que entiendan el horizonte y
los nuevos paisajes.
Yo también tuve una participación y leí un poema titulado: "Amasijos de recuerdos"

Sol Pérez
Este que ves aquí,
abandonado,
en medio de fragmentos sueltos de roca,
ha visto el cielo rozar su piel con las nubes,
ha cargado con los sueños de pescadores
que se hunden en los ojos azules del mar.
Ha escuchado el rumor de las profundidades,
Ha visto la tristeza arremolinarse en una noche de luna llena
Ha sentido el aleteo de una gaviota susurrar su nombre.
Ahora solo soy pájaro atado a la sombra de un árbol
Un amasijo de recuerdos entre calizas molidas por el mar.
Hoy, mientras caminaba por la zona que llaman "El boquete" le tomé una foto a los barcos abandonados en la orilla de la playa para acompañar esta publicación:
Hubo buena asistencia. Pero sobre todo hubo empatía, respeto hacia el dolor ajeno y poesía para aliviar las penas:
Finalmente, deseo cerrar este post con este otro poema escrito por mí, titulado:
Destinos marcados
Cuando un día de estos nos veamos
Sabremos reconocernos sin decirnos palabras
Y caminaremos juntas, agarradas de la mano,
como dos hermanas con destinos marcados
como dos gatas en un tejado.
Me despido de todos, deseándoles mucha paz y sosiego. Gracias por la lectura.
Nota: Todas las fotos fueron tomadas con mi teléfono Samsung Galaxy A07


Upvoted! Thank you for supporting witness @jswit.
High-Yield Curation by @steem-seven
Your content has been supported!
Maximize your passive income!
Delegate your SP to us and earn high rewards
Click here to see our Tiered Reward System
We are the hope!
Que oportuno encuentro, los poemas muy bien escogidos para estos momentos. Cada quien desde su rincón intentando recomponer en el alma y la mente lo que no tiene explicación.
Así es, amiga. Sobre todo debemos apostarle a la salud mental y emocional. Un abrazo.