Concurso mensual de Incredible India de junio n.° 2: ¡Naturaleza vs. Tecnología!
En su opinión, ¿qué tiene mayor poder: la naturaleza o la ciencia y la tecnología? Por favor, proporcione una explicación detallada.
Si tomamos en cuenta que de la naturaleza provienen los elementos esenciales que hacen la vida posible: tierra, agua, aire y fuego, tenemos que determinar, por supuesto, que sin ella nada existiría en este mundo. El indetenible ingenio humano ha modificado, casi a su antojo y para su beneficio, el medio ambiente en que se desenvuelve; ha logrado alterar las primigenias condiciones de su entorno con la finalidad de convertirlo en un factor dependiente de sus intereses. Sin embargo, jamás podrá desprenderse de todos esos elementos que la naturaleza proporciona sin poner en riesgo la permanencia de todos los seres vivos en el planeta.

El poder de la ciencia / F
La ciencia y la tecnología, por otra parte, que expresan el resultado de la inteligencia humana, así como nos han proporcionado un sinfín de artilugios que potencian nuestras comodidades producen igualmente incontables armas y situaciones que ponen en riesgo no solo la existencia de nuestra especie sino de todo vestigio de vida en la tierra. Desde ese punto de vista, podríamos aseverar que su poder es infinito, que el conocimiento nos ha dado la capacidad para impulsar nuestro desarrollo hasta límites insospechados, pero también la facultad de destruir todo lo que nos rodea.
Vemos entonces que nos encontramos ante la providencia de la naturaleza frente a unas facultades humanas que pueden aplicarse para el bien o para el mal. Y es aquí donde notamos la esclarecedora diferencia: la naturaleza no posee un poder, todo cuanto en ella sucede carece de intenciones conscientes; son procesos que se ejecutan como parte de sus leyes funcionales o como reacciones a los desequilibrios producidos, precisamente, por los humanos u otras azarosas circunstancias. Es decir, los graves daños que emergen desde la naturaleza, al igual que sus maravillosas expresiones, no están encaminados a castigar o a premiar a nadie, ocurren porque se dan las condiciones para ello. Su supuesto poder no es más que una asignación simbólica que surge ante lo inexplicable.
¡La naturaleza es la raíz de la invención! ¡Tu punto de vista!

La naturaleza exige invención / F
Desde los albores de la humanidad, todo cuanto el hombre ha inventado surge como una respuesta a las condiciones que la naturaleza le impone. Para protegerse del frío, del calor y otros elementos se ve obligado, por ejemplo, a cubrirse el cuerpo, y crea de esta manera la ropa; así mismo, para evitar los efectos de los fenómenos que ocurren en el medio ambiente necesita un lugar para guarecerse y se dedica a la construcción de primitivas casas que luego, al igual que todo, evolucionarán hasta alcanzar altos niveles de sofisticación; tiene igualmente que confeccionar instrumentos para defenderse del peligro y, una vez que los humanos se sedentarizan, necesitan herramientas para el trabajo y otras actividades esenciales.
A medida que se desarrolla tecnológica y culturalmente, nuestra especie fue inventando infinidades de instrumentos y artilugios destinados a simplificar la existencia, a propiciar múltiples comodidades que se convierten en parte de su cotidianidad; algunas de esos productos pueden catalogarse como útiles y beneficiosos, mientras que otros se ubican dentro de lo pernicioso o lo superfluo, pero es innegable que las aptitudes creadoras de los humanos nacen y evolucionan ante la inaplazable tarea de enfrentar los retos que la naturaleza les ofrece.
¡Toda acción tiene su propia reacción, aplicable a la naturaleza, la ciencia y la tecnología! ¡Justifica el término!

Reacción de la naturaleza / F
Todo cuanto llevamos a cabo genera una reacción, algún efecto que puede manifestarse tanto en el ámbito individual (físico o psicológico) como en el medio ambiente. Los seres humanos, tomando en cuenta solo sus propios beneficios, han modificado la naturaleza y hasta se han atrevido a alterar sus leyes, a manipular sus procesos, con el propósito de alcanzar sus objetivos, su empeño en controlar todo cuanto les rodea. Como ya sabemos, nuestro planeta es un vasto ecosistema, cuyo equilibrio debemos preservar si aspiramos a tener eternamente un espacio para que la humanidad y todo lo existente perdure a lo largo de los siglos.
Sin embargo, es evidente que nuestra especie, en su empeño por avanzar hacia los más altos niveles de evolución tecnológica, en su carrera hacia el demencial confort, ha irrespetado ese providencial equilibrio, ocasionando que la naturaleza reaccione siguiendo sus indoblegables principios. No es extraño, por esas razones, que un sinfín de ríos en el planeta se hayan extinguido, al igual que muchos animales; que el clima en muchas zonas se comporte de manera errática, que las catástrofes ocasionadas por fenómenos naturales sean cada vez más frecuentes y que las enfermedades, como sucedió hace poco con la pandemia, amenacen con destruir a la humanidad entera… Es imprescindible entonces establecer un límite, ya que debemos evitar que, en nombre del progreso, propiciemos respuestas de la naturaleza que pongan en peligro la vida que hasta ahora conocemos.
Invito a los amigos:
@teukuipul87,
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