El abismo sin suelo

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Ya no existe una base que te afirme ni una cubierta que delimite tu espacio; el organismo se transforma en un objeto disparado sin conciencia dentro de una cápsula de metal, y el movimiento sencillo de rotar el cuello puede impactarte contra una superficie con la lentitud absurda de un sueño terrible.
Adaptarse a tal ingravidez implica aprender a habitar dentro de un desorden continuo, pues descansar requiere sujetarse firmemente a un saco textil para evitar levantarse impactando contra algún ventilador, mientras que ingerir alimentos cambia en una búsqueda de migas que vuelan parecidas a diminutas estrellas tóxicas.
Los miembros pierden tejido muscular, la espina dorsal se alarga con mucho dolor y el órgano central, confundido, impulsa sangre con menor trabajo, perdiendo memoria sobre cómo superar la potencia de un mundo celeste. No obstante, lo peor no resulta ser la debilidad del hueso ni la disminución muscular; sino aquel silencio total que entra en los canales auditivos cuando apagan los propulsores, esa falta sonora donde el solo ritmo que captas es el propio, moviéndose en un envase de vidrio que duda si le corresponde al firmamento o a la profundidad.
Pero cuando la nave rota y la luz solar entra por el ojo de buey, la ingravidez muestra su verdad más oculta y espantosa: eres un polvo mínimo flotando en lo infinito, destinado a permanecer suspendido siempre si un único cable falla. La percepción de caer nunca termina, es una caída eterna hacia ninguna parte, un aviso continuo de que el hogar queda allí abajo, arrastrándote con una potencia que ya no notas en los huesos, mas que extrañas en el espíritu. En aquel silencio sin peso, el viajero entiende que la gravedad real no es la que atrae las masas, sino la que une los recuerdos al suelo; y al perderla, uno no solo flota entre estrellas, sino que se vuelve un espectro espacial, condenado a ver el planeta moverse sin poder tocarlo jamás.
Bibliografía consultada
Descifrar el universo por Lucy Hawking, Hawking Stephen, 2024.
Qué manera de poner en palabras algo que uno siente pero no sabe explicar. Gracias por eso.
Mira vos, no sabía ese dato. El feed está lleno de cosas interesantes cuando uno sabe donde mirar.
Hay personas que hablan desde el libro y personas que hablan desde la vida. Vos hablás desde la vida y se nota.