"Un ejemplo a seguir" Rv- Reflexiones
Hay personas que son dignas de imitar en alguna faceta de la vida diaria, por ejemplo, en el deporte es posible que existen deportistas que lo hacen muy bien y otros quieren imitarlos. Así mismo es en cualquier profesión, cuando alguien se destaca otros quieren imitarlos.
Pero, así como hay personas que se pueden imitar porque destacan en un área específica, hay personas que no se deben imitar. Hoy quiero compartir el mensaje titulado “Un ejemplo a seguir”, donde este hombre nos da una lección de su comportamiento en medio de esta situación que tuvo que pasar.
Estemos leyendo en Mateo 8:5-13
5 Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole,
6 y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.
7 Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.
8 Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.
9 Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
10 Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.
11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos;
12 mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
13 Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.
vemos como este hombre teniendo una posición alta, tenía a su cargo 100 soldados, tarea que se le asignaban a militares que eran destacados, no vaciló buscar ayuda para la sanidad de su siervo. Veamos algunas características de este centurión, que debemos imitar, en primer lugar:
I.- Su carácter:
Este hombre tenía una posición alta, el enfermo era un siervo, la mayoría de los centuriones, no le prestaban atención, sin embargo, este hombre nos da un gran ejemplo a seguir.
1.- Era compasivo:
Siendo un Centurión, no escatimó en serlo, sino que fue en busca de ayuda para que su siervo sanará.
Pudo pensar en buscar a otro siervo quizás con mejores condiciones físicas y más joven que él, pero su corazón compasivo se lo impedía. Se ponía en los zapatos de este siervo y se imaginaba el sufrimiento que estaba pasando y su motivación para ayudarlo era ir a buscar a Jesús.
Hay mucho que aprender de este hombre, no siendo judío se acerca y busca la forma de llegar hasta Jesús, para pedir ayuda no para él, sino para su siervo. Militar romano, siendo los romanos los que gobernaban esas tierras, ese corazón compasivo hizo que buscara a Jesús.
Tenemos la oportunidad de demostrar lo que tenemos en nuestro corazón, muchas veces criticamos y decimos cosas que no tienen nada que ver con la compasión. Este pasaje nos enseña a tener un corazón compasivo, es decir, debemos ser más empático, ponernos en los zapatos del otro, en vez de criticar y hablar mal de otros. Pero además de ser un hombre compasivo:
2.- Era humilde
Reconoce a Jesús como Señor y le dice a Jesús que no es digno que entre a su techo. Se sentía un hombre pecador, para que Jesús ingresara a su casa.
Por lo general, somos orgullosos y creemos que somos los mejores, pero este hombre tenía claro quién era Jesús y reconocía que su vida no era la más limpia y sana espiritualmente. Otra enseñanza, que nos ayuda a comportarnos de una manera diferente en donde estemos.
Siendo otra persona le dice a Jesús: “Tú sabes que yo soy un centurión y tengo poder por eso vengo a ti, para que…”
Humildad tiene que ver con tener los pies sobre la tierra, es decir, conocer su limitaciones y debilidades, sin sentirse superior, ni inferior a nadie.
Debemos esforzarnos por ser más humilde y dejar el orgullo a un lado. Al final de los días el orgullo no sirve para nada.
Dos enseñanzas para nosotros hoy, este Centurión era compasivo (empático) y humilde, 2 cualidades que definían su carácter, así mismo nosotros debemos esforzarnos por ser compasivo y humilde de corazón. En 2do lugar:
II.- Su fe.
La fe es una característica fundamental para recibir respuesta de Dios a nuestras necesidades. Sin fe es imposible agradar a Dios, porque creemos por fe y a Dios que no lo vemos debemos creer que él existe y que Su Espíritu Santo está en nosotros.
Este hombre tenía una fe genuina en Jesús y lo vemos en lo que dijo.
1.- Creía en las Palabras de Jesús:
Estaba tan convencido en el poder de Jesús que le dijo: “Solamente di la palabra y mi siervo sanará”. Reconocía que Jesús tenía un poder sobrenatural y lo reconocía como Señor. Su fe era activa, reconocía que solo las palabra de Jesús podían sanar a su siervo.
Una fe que debemos cultivar, la fe se fortalece a medida que buscamos de Dios, a medida que leemos Su Palabra. Necesitamos tener una fe fortalecida, una fe genuina.
2.- Creía que Jesús podía sanar a distancia.
Además, creía que Jesús lo podía hacer a distancia, es decir, no tenía que tocar a su siervo, ni que su siervo estuviera enfrente de Él. Y reconocía que el mundo espiritual estaba a la orden de Jesús, porque explica lo que él hace con sus subordinados y así mismo lo podía hacer Jesús.
Todo está bajo la autoridad y control de Jesús, esto lo reconocía el centurión, un hombre que otros podían hablar mal de él, pero tenía un corazón lleno de compasión y humildad, demostrada con hechos, no de palabras.
Debemos aumentar nuestra fe, es un reto para nosotros hoy. Este hombre tenía una fe increíble.
III.- Su resultado:
Cuando clamo lo hizo con un corazón sincero sin pedir nada para él, sino para su siervo. Un gran compromiso para este siervo, tener un jefe que está dispuesto a bendecirlo con lo mejor y es ir hasta Jesús a pedir sanidad para él. Y el centurión también recibió una gran bendición.
1.- Reconocido por Jesús:
Cualquiera puede opinar y criticar, pero las Palabras de Jesús son verdaderas y las apropiadas en cada ocasión. Al referirse a este hombre lo hace reconociendo que su fe es mayor que la que tienen sus coterráneos y tiene un corazón diferente, no lleno de orgullo, vanidad y soberbia.
No había encontrado a otro con tanta fe como a este hombre en todo Israel y así como este hombre gentil, vendrán otros de diferentes partes del mundo buscando y creyendo verdaderamente de Jesús y sus mismo pueblo será condenado por no creer.
Usted y yo estamos invitado a creer en Jesús a tener esa fe que desafía a este mundo, a ser diferente y tener un corazón lleno de compasión y humildad.
2.- Sanidad:
Este resultado es la repuesta del centurión con un corazón lleno de compasión y humildad, su siervo sanó, esta sanidad no dependía del centurión, pero él hizo lo que le correspondía, suplicar a Jesús con un corazón dispuesto y la esperanza completa de que Jesús lo podía hacer. Un “gran ejemplo a seguir”.
Enseñanza para nosotros hoy: Ir a Jesús con un corazón compasivo y humilde reconociendo que es Él que puede hacer de lo imposible posible y el control de todas las cosas están bajo sus manos.
No permitas que los afanes de este mundo te quiten la oportunidad de experimentar la bendición y ayuda de nuestro Señor, reconociendo que no es por nuestra fuerza, sino confiando que Dios lo puede hacer a su manera y es la mejor.
Dios te bendiga el día de hoy.
Dios les bendiga.
Todas las fotos que se tomaron, son de mi teléfono Samsung A26.


