Esas costumbres a las que jamás renunciaré
Holis a todis.
Esta es mi participación para la dinámica de Esas costumbres a las que jamás renunciaré. Decidí poner sólo tres para que esto no se vuelva un testamento.
Ya soy una adulta que tiene responsabilidades, unas cuantas metas cumplidas y otras abandonadas porque en esta vida no se puede hacer todo lo que uno quiera.
Sin embargo, las costumbres, buenas o malas, son más difíciles de dejar o cambiar por otras.
Solo hablaré de dos de mis costumbres más viejas porque la memoria y el tiempo no me da para pensar en más.
Invito a @eudisdiaz y a @cruzamilcar63 para que participen.
Esas costumbres a las que jamás renunciaré
Luchar por despertar todos los días.
Esto ya es genético. Mi madre siempre ha tenido problemas para abrir los ojos por la mañana antes de ir a la escuela. Mi abuela resolvió inscribiéndola en el turno de la tarde, pero ya en el liceo, que dependiendo del horario es doble turno, ya no pudo seguir así y mi jefa aprendió a levantarse y andar en modo zombie hasta estar totalmente consciente.
La alarma de mi teléfono suena y suena hasta que reacciono o no lo hago. Mi novio me sacude y me llama para socorrerme y luego dejarme seguir por mi cuenta. Él es más proactivo y tan pronto oye la primera alarma, se pone de pie. El día comienza con él y termina con ambos o sólo conmigo porque trabajamos mucho hasta tarde y, una vez que yo termino y siento que no disfruté del día, veo alguna serie o película para despejar la mente.
Dejar de crear.
Yo empecé a dibujar desde la pubertad. Ya mi madre sabía que yo tenía vena artística y que debía irme por una carrera en artes.
Al principio era imitar a los personajes de la animación japonesa que consumía y sigo consumiendo. Luego, desarrollé mi propio estilo. He aprendido a utilizar diferentes herramientas digitales para vender mi trabajo y también he hecho encargos para diferentes compañías dentro y fuera de Venezuela.
En la universidad donde estudié, nos dieron a practicar con varias formas creativas, pero yo me quedé con dibujo, muralismo, diseño web y me construí un portafolio con el cual me pude vender en el mercado laboral.
No todo el mundo tiene la suerte de vivir de lo que le gusta y no todos consiguen los contactos para estabilizarse económicamente.
Consumir porquerías.
Cada vez que tengo un pago fuerte o me invitan a salir, yo aprovecho para comer cosas que no debería consumir con tanta frecuencia porque me dan dolor de estómago, indigestión, dolor de cabeza, vómito, entre otras cosas.
Tomo medicamentos para eso y, una vez que me mejoro, me doy un descanso antes de volver a las mismas.
Entre mis porquerías sobreprocesadas favoritas están los dulces, las harinas, los jugos y refrescos, los cafés llenos de chocolate, chantilly y chispas y fruta confitada -¿esto ya no lo hace sólo café? ¿no?- y cualquier cosa cara que se vea deliciosa y digna de subir a las redes. Creo que consumo y que no es tan procesado es el sushi, pero como sabrán, es muy caro.

Las costumbres con las que, al parecer, nacimos con ellas, es muy difícil erradicarlas y hasta se torna antinatural romper con esas conductas que forman parte de nosotros. Existen otras que, a pesar de que nos hacen daño, nos negamos a dejarlas porque no aceptaremos jamás por qué las cosas más sabrosas de este mundo son, por lo general, las más perniciosas.
Éxitos y un gran saludo, amiga.
Hay costumbres que parecen una faceta más de nuestra personalidad y cuando decimos que las vamos a cambiar, suena casi a mentira o a meta imposible. También, nos gusta lo que nos hace daño.
Saludos.
Eso de despertar temprano ahora si me cuesta, estoy jubilada y deberia dormir bastante, pero esta mi hija estudiando y el deber madre me dice que debo despertar, pero como ella es grandecita ella pone la alarma y me llama a mi algo que cuando estaba en la primaria era al reves era yo quien la llamaba....
A mi hermana no le cuesta despertar temprano. Su reloj biológico la obliga a ponerse de pie casi al amanecer. Mi mamá a veces me ayuda a levantarme porque no siempre tengo la alarma a la mano.
Saludos.