Arquitecto Venezolano: Proyecto 10B – Capítulo 21: De la cabaña al aula (o por qué el arquitecto también debe enseñar)
Este post es parte de una serie. Si no has leído los anteriores, te invito a empezar por el Capítulo 1: Mi sueño de bioconstrucción en Margarita empieza hoy (con 1$ y desde Ciudad Bolívar).
Si quieres la serie completa: https://goo.su/xm6LLmS
Hola, comunidad.
El Proyecto 10B sigue su curso. La cabaña en El Cercado espera, la máquina de BTC espera, la UBV espera. Pero mientras la bioconstrucción en Margarita reposa, la vida da giros inesperados.
He estado haciendo algunos trabajos que me han alejado un poco del escribir: Ayude a mi amigo Sergio (el de los pollitos y la incubadora) en varias cosas: Hacer un diagnóstico de un fundo, donde él aspira ser contratado como encargado. Un montón de cosas de bioarquitectura y agroecología: Hace falta urgente un rediseño del espacio, introducir plantas para producir proteína y alimento para las vacas, sembrar batata para engordar a los cochinos, acondicionar los galpones de las gallinas ponedoras y sobre todo acondicionar el espacio para los patos.
En la entrevista a los "clientes" (los patos) me dijeron que necesitan asolearse, distraerse, estar seguros y que el espacio no se encharque. Soluciòn: un espacio redondo con estanque con biofiltros rodeado de grava y arena para que no se encharque, con nidos para la reproducción y que de paso sirva para criar peces, hecho con bambú y rocas del lugar.
Y unos días después Sergio me llamó nuevamente para que le calculara y le ayudara a instalar un techo en un espacio donde ninguna pared estaba escuadra a una con la otra y la cerca frontal de la casa en una esquina estaba mas alta que el nivel minimo del techo a dos aguas... La típica construcción del barrio venezolano, donde el dueño de casa iba autoconstruyendo con el vecino albañil sobrino del doncito que fue maestro de obra... Un desafìo con mucho cariño, por el que no cobré nada, pero me comí unas deliciosas arepas con perico y cuando llovió nos brindo la señora unos chutes de ron con limón "para que no les vaya a dar gripe" (si alguien en Oriente te brinda algo, tómatelo porque si no aceptas te hacen la cruz)
Luego de eso me llamó otro cliente para que le cambiara un DVR (el aparato que controla las cámaras de vigilancia) que se dañò luego de 21 años de uso (ya no los hacen como antes)...
Y mientras andaba en eso recibí una llamada que cambia el juego. Una universidad privada me ofrecía un cargo como docente de arquitectura. Me postulé para dos sedes: Porlamar (Nueva Esparta) y Ciudad Bolívar. Ambas tienen su peso. Una es la perla del oriente del país, donde está enraizado mi sueño en el pueblo mas bello del mundo: El Cercado. La otra es mi ciudad, que no es mía (a la que amo pero no soporto), el lugar donde vivo y donde el Proyecto 10B ha echado raíces académicas con la UBV.
El destino, o quizá la necesidad del proyecto, eligió por mí. El cargo es en Ciudad Bolívar.
No puedo negar que me emociona. Ciudad Bolívar es donde he estado construyendo alianzas, donde he dado talleres de bioconstrucción, donde la tierra tiene un significado especial. Llegar aquí como docente cierra un círculo que empezó como un sueño y se convierte en una responsabilidad.
1. ¿Qué significa ser docente en Ciudad Bolívar?
Ser docente no es una distracción del Proyecto 10B. Es una extensión natural. La docencia me permite:
- Generar ingresos que pueden alimentar el Fondo de Construcción. (Apaleado por las circunstancias económicas complicadas luego del sismo y otras situaciones familiares)
- Formar a nuevas generaciones de arquitectos con conciencia sobre materiales, técnicas y responsabilidad social (siempre con el ambiente en primera instancia).
- Posicionarme como referente en mi área, lo que abre puertas para la bioconstrucción.
Además, Ciudad Bolívar no es cualquier ciudad. Es la ciudad donde he participado en la Consulta Pública para la Reforma de la Ordenanza sobre Arquitectura, Urbanismo y Construcciones. Es la ciudad donde he planteado que la bioconstrucción debe ser una alternativa reconocida y donde he dicho que el municipio debe tener límites claros para no seguir permitiendo construcciones en zonas de riesgo. Por cierto, CHISMEEEE: Ayer en un acto de mi trabajo en la Gobernación me saludó alguien: -¿Usted es el de la propuesta de la ordenanza? (el mensaje llegó).
Llegar a esta ciudad como docente es, de alguna manera, llevar esas ideas al aula. No es solo enseñar a dibujar planos. Es enseñar a pensar la ciudad.
2. La primera clase: Escalas y Escalímetro
Mi primera prueba fue preparar una microclase de 10 minutos. El tema: escalas y escalímetro. Puede sonar sencillo, pero condensar en 10 minutos un tema que puede ocupar horas de teoría es un reto.
El objetivo era claro: que un estudiante, al final de esos 10 minutos, pudiera interpretar y utilizar correctamente las escalas en planos arquitectónicos, manejando el escalímetro con precisión.
Estructuré la clase en cinco bloques:
2.1 Conceptos Básicos
Tamaño real, tamaño papel y la fórmula. La fórmula que uso y que explico a mis estudiantes es:
Escala = Tamaño Real / Tamaño Papel
Esto nos da directamente el número X para la expresión 1:X. Por ejemplo, si una pared mide 400 cm y en el papel ocupa 40 cm → 400/40 = 10 → Escala 1:10.
2.2 La Pregunta Generadora
Para conectar la teoría con la práctica, planteé esta pregunta:
"Si dibujamos una línea que en el papel mide 10 cm, pero en la vida real mide 368 cm (3.68 metros)... ¿Qué escala es?"
La respuesta, aplicando la fórmula, es:
368 / 10 = 36.8 ≈ 37 → Escala 1:37
Pero ahí viene lo interesante: ¿La escala 1:37 es normada? No. Y esa es la lección clave. En arquitectura no usamos cualquier escala. Usamos escalas estandarizadas (1:100, 1:50, 1:20, 1:10) para que los planos sean legibles, para que el escalímetro funcione, y para que cualquier profesional pueda leer el plano sin ambigüedades.
2.3 Escalas Normadas
Les expliqué las escalas que deben memorizar:
- Ampliación (detalles pequeños): 2:1, 5:1, 10:1.
- Reducción (las que más usaremos):
- 1:100 → Plantas y cortes generales.
- 1:50 → Plantas de apartamentos, detalles.
- 1:20 y 1:10 → Detalles de baños, cocinas.
- 1:500, 1:1000, 1:2000 → Planos de ubicación.
La regla de oro: A mayor denominador, menor dibujo.
2.4 Uso del Escalímetro
La parte práctica fue la demostración del escalímetro. Ese pequeño prisma triangular con 6 caras, cada una con una escala diferente. Les expliqué los pasos:
- Identificar la escala del plano (está en el recuadro de datos).
- Buscar esa misma escala en el escalímetro.
- Alinear el cero con el inicio de la línea.
- Leer la medida directamente.
Y el consejo clave: Si el plano es 1:50, usas la cara de 1:50. ¡No necesitas calcular!
2.5 Cuidados del Escalímetro
Y por supuesto, los cuidados:
- No lo uses como regla común para trazar. Solo para medir.
- No lo prestes. Es personal e intransferible. (es preferible prestar el desodorante de bolita, el cepillo de dientes, el carro, la moto, la bicicleta, la pareja, las medias, la ropa interior...)
- Guárdalo en su funda después de usar.
- Límpialo con un paño suave. Nada de agua o disolventes.
- Revisa el cero periódicamente. Si está desgastado, la medición será errónea.
3. El rol del arquitecto: también se enseña
Participar en la consulta pública me hizo reflexionar sobre el rol del arquitecto. No es solo diseñar casas bonitas. Es también, y quizás sobre todo, diseñar las reglas del juego para que las ciudades sean seguras, justas y sostenibles.
Ahora, dar clases me hace reflexionar sobre otra faceta: el arquitecto también enseña. Enseña a los que vienen, a los que van a firmar planos, a los que van a decidir qué se construye, dónde, con qué y para quien (ojala empecemos a construir ciudades para la gente y no para los carros)
El Proyecto 10B es una cosa: un sueño de vivienda autosuficiente. Mi participación en la consulta pública es otra: un deber ciudadano y profesional. Y la docencia es una tercera pata: la de sembrar conocimiento. Pero las tres son parte de la misma vocación: construir un mejor lugar para vivir.
4. En otro Orden de Ideas
Esta semana, entre clase y clase, he estado ajustando algunos detalles del proyecto. La máquina de BTC sigue en proceso de reactivación, los documentos para Margarita están listos con mi número de colegiatura del CIV (por fin!!!, ya puedo agarrar un sabañón en la piscina), y los 12 USDT del Fondo de Construcción ya los repondré (los agarre para comprar unos materiales del trabajo del DVR).
También he seguido trabajando en la herramienta de cálculo de texturas de suelos, que está disponible en https://bit.ly/calculasuelos. No solo sirve para la siembra, sino que es un valioso complemento para determinar la composición de las mezclas de barro para bioconstrucción.
La docencia no me aleja del proyecto. Me da recursos, me da prestigio y me da una plataforma para seguir hablando de bioconstrucción, de ciudad y de responsabilidad.
🙌 Cierre y llamado a la acción
Si has llegado hasta aquí, gracias. Gracias por leer, por compartir, por creer que otro tipo de construcción es posible.
Dar clases en Ciudad Bolívar es una responsabilidad. Pero también es una oportunidad. La oportunidad de formar a quienes, en unos años, firmarán los planos y tomarán las decisiones.
Si tú también eres arquitecto, ingeniero o profesional, te invito a que consideres la docencia. No solo como un trabajo, sino como una forma de sembrar conciencia.
Nos leemos.
Luis Xavier Rodríguez
Arquitecto – Proyecto 10B
📧 arimacoabioarquitectura@gmail.com
📘 @proyecto10B
🌐 https://sites.google.com/view/arimacoaproyecto10b/inicio
Fotografías: Propias, tomadas con mi Redmi 9
- La entrada a lo que aspiro sea mi nueva oficina de proyecto
- Los "clientes" durante la entrevista
- El pana Sergio instalando el techo después del cálculo



