El maestro zapatero

Yo tenía casi siete años, y no me encontraban cupo en ningún colegio, pero gracias a un amigo de la casa, a quien llamábamos tío Juan, me consiguieron cupo en una escuela que quedaba cerca de la casa.

Esa escuela tenía una característica muy especial, era la escuela de los hijos y familiares de los policías, pero como tío Juan era el plomero de la policía y tenía mucha amistad con la directora de la escuela, ya que él solucionaba los problemas que había a menudo con las cloacas, logró que me inscribieran allí.

Era costumbre en esa escuela, que el primer día de clases todos se pusieran de pie y dijeran su nombre; además el nombre y rango de su papá en el cuerpo policial:

Por ejemplo:

—Maestra, yo me llamo César Colmenares Budiño, y soy hijo del Cabo Primero Colmenares Pérez.

Cuando tocó mi turno, yo no sabía qué decir, ya que me habían instruido para que nadie supiera que yo había entrado por ser conocido de tío Juan, en momentos pensé salir corriendo, pero ya era muy tarde, la maestra dijo:

—Acosta, póngase de pie y díganos sus datos:

Quizás hice ese día mi primer cuento, impulsado, no sé por qué musa, entonces dije:

—Yo me llamo Carlos Del Valle Acosta Cazorla, y soy hijo del Sargento Victor Acosta Gaspar.

La maestra, quien tenía muchos años en la escuela, y también era hija de un policía, se extrañó de no conocer ningún agente policial con ese nombre, así que hizo rápidamente la averiguación respectiva, y mi mentira tuvo patas muy cortas.

Gracias a la intervención de tío Juan, me perdonaron la mentira, pero tenía que pedir perdón ante todo el salón y decir la verdad.

Mi mamá me preparaba así:

—Disculpen, compañeritos, yo no dije la verdad, mi papá no es policía, yo soy hijo de Víctor Acosta, que es zapatero, entré a la escuela porque soy sobrino del señor Juan Martínez, el plomero de aquí.

—Mamá —dije sin mirarla —me da pena decir que papá es zapatero, porque seguro que se van a reír de mí.

—Por qué tiene que darte pena —dijo mamá —tu papá es un hombre bueno y honrado, y ser zapatero es algo muy importante.

Yo nunca había visto a mi papá trabajando, sabía que era zapatero, pero solo lo veía salir muy tempranito a trabajar, y llegar en las tardes sudoroso y con sus manos como garras prestas a destapar la comida que bien hubiesen servido para alimentar a cinco personas.

Al otro día, mamá me llevó a la zapatería donde trabajaba mi papá para que lo viera trabajando, nunca se me borrará esa imagen, él no me estaba viendo en ese momento, sus manos expertas sostenían con una mano el calzado, con la otra el martillo, su boca estaba llena de tachuelas, y con una punta del martillo sacaba las tachuelas de su boca, e iba clavándolas en el borde del calzado con una precisión y velocidad sobrehumanas.


image.png

El calzado se hacía en unos veinte pasos, el primer paso era el del montador ( papá era montador) luego el calzado iba viajando estación por estación: pegadores, troqueladores, vulcanizadores, sueleteros... hasta que completaba su circuito regresando luego a las manos del montador, quien lo sacaba de la horma, reparaba alguna falla, y le daba el visto bueno al producto final.

Todo el mundo quería a papá, por lo buen zapatero que era, lo alegre y por buena persona, lo llamaban el "Maestro Víctor".

Casi de inmediato le pregunté a mamá:

—¿Por qué le dicen maestro?

Mamá no lo pensó dos veces para darme la respuesta:

—Porque tu papá no es un zapatero cualquiera, él es un maestro zapatero.

Me fui a casa viendo a mi papá por primera vez como un héroe.

Al otro día, en la escuela, todos se rieron igual, cuando dije que era hijo de Víctor Acosta, maestro zapatero; y ese día, en el recreo, tuve mi primera pelea, de unas cien que libré con César Colmenares, hijo del Cabo Primero.

Gracias por su lectura

Me gustaría invitar a @ruthjoe, @adeljose y @inspiracion.

Sort:  

Es un gusto leerte, @acostacazorla. Tu relato suena a experiencia propia, a vivencia genuina. Has dibujado de maravilla esa escena del primer día de clases con esas presentaciones tan formales. De haber vivido algo similar, seguro me habría inventado un rango para mi representante (aunque de esas cosas, aun hoy, sé muy poco).
Lo que más me enterneció fue la escena del "descubrimiento" de la labor del padre. Cuánta emoción me hizo sentir esa develación y la significación que tuvo para ese niño al punto de elevar a la categoría de héroe a su papá tan solo de presenciar su rutina laboral. Magnífico.
El cierre me pareció cómico (muy a lo acostacazorla jajajaja) y me ayudó a deshacer el nudo que ya se formaba en mi garganta.
Gracias por este relato. Una verdadera joya.

Mi querida Eudis, siento que he ganado el concurso con tu comentario. La verdad es que este relato está muy apegado a la realidad. Mi padre, el maestro Víctor, toda la vida se dedicó a la zapatería. Se entregó a ese trabajo con tanta pasión que cuando decidió dejar su puesto en la fábrica, los italianos le ofrecieron el doble del salario que ganaba para que siguiera formando a los zapateros jóvenes, sobre todo para que les enseñara a ser responsables y a trabajar rápido. Pero papá estaba cansado y no quiso seguir allí. A veces, los héroes deciden cederles sus puestos a otros. En este momento, papá tiene 100 años. Es un hombre sano y amoroso. Lo veo rezar tres veces al día, pintar muchos cuadros para distraerse, regar las matas de la casa de mi hermana, y pienso que él es un ejemplo de fuerza y pasión. Saludos, amiga. Dale un abrazo a las muchachas de mi parte.

Guaaaaaaao! Me dejas más fascinada con este complemento informativo que me das. Ahora soy yo quien se siente ganadora al leer estos detalles de la vida de tu papá y de tu familia. Qué hermoso que los jefes de tu padre hayan reconocido y honrado la excelencia que descubrieron en él. Qué hermoso que a ti se te haya ocurrido compartir tus anécdotas con nosotros. Qué maravilloso que tu papá siga tan activo y feliz.
Le daré tu abrazo a mis chicas. Nosotras te recordamos con especial afecto y admiración.

Upvoted! Thank you for supporting witness @jswit.

Gracias por publicar en la comunidad #Venezolanossteem

Tu relato es conmovedor. Para un niño no resulta fácil estudiar en una escuela donde todos son hijos de funcionarios de la policía, y él no lo era, pues tanto los otros niños como los mismos maestros lo veían como un intruso o alguien que no merecía la confianza del grupo. Eso se evidenció en las riñas que se daban entre el hijo de Colmenares y Carlos.

Por otra parte, me pareció sumamente hermoso que Carlos del Valle viera al Maestro Víctor como su héroe, pues, en efecto lo era, no solo porque era un maestro zapatero, sino porque, además, era honrado, trabajador y excelente padre.

Me encantó leerte. Un abrazo.

|Steem Exclusive|✔️
| Libre de IA | ✔️
|Libre de plagio|✔️
|Libre de BOT| ✔️
|Fecha de Verificación|27-07-2026|
1. Determination of Club Status refers to the bot Cotify, provided by Cotina
2. Plagiarisme Checker: https://smallseotools.com/plagiarism-checker/ | https://www.duplichecker.com/es
3. AI Content Detector: https://smallseotools.com/ai-content-detector/

banners souncloud_20260331_165058_0000.jpg

Gracias por tu verificación tan valiosa, @solperez. Si algo motiva de tu concurso son tus comentarios acertados a las historias que se cuentan aquí. Saludos.