Naturaleza
Hola a todos.
Esta es otra entrega de mis poemas de la serie Naturaleza.
Crinoidea
La vegetación empezó bajo las olas. Antes de que el viento tomara cursos y sacudiera las copas de los árboles o se llevara los aromas de presas y depredadores.
No recuerdo en qué punto mis brazos dejaron de necesitar las corrientes marinas y empezaron a moverse para ir en todas direcciones o a donde mi cerebro les ordenara.
Solté mi único pie del fondo y pude viajar por todos los mares de todos los tiempos.
Pycnopodia helianthoides
Los de mi tipo son eternos. Nos hemos pasado los genes, los hábitos y las experiencias de generación en generación.
Si nos sujetan de un brazo, este se cae por voluntad nuestra y poco tiempo vuelve a crecer.
Los rayos del sol son eternos. Al final de cada uno de ellos hay una mano que alcanza a cada humano, animal vegetal o cosa que esté expuesto.
Mis presas están en igualdad de condiciones. Nadie se me escapa cuando tengo hambre.
