Donde la belleza es infinita - A place where beauty is boundless.
Una historia me esperaba en su interior, de eso estaba seguro después de haber visto sus dos torres alejarse de la calle e intentar tocar el cielo, claro que no imaginaba cuán grande sería mi asombro. Después de decidirme a visitar sus alrededores y buscar otros ángulos para captar su magnanimidad lo único que iba quedando de manera inmediata era aventurarme a su interior toda una faena. Los intentos se hicieron múltiples veces todas con resultado fallido, no encontraba el horario adecuado para encontrar esas enormes puertas abiertas a los feligreses, hasta un día que si (es que tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe), en este caso encontré las puertas abiertas que dejaban observar desde la calle un ambiente totalmente diferente: un silencio impresionante, una bóveda arqueada, un color dorado que predominaba en la penumbra de la enorme sala. En este caso, como suele suceder, no llevaba la ropa adecuada para la visita; pero no podía perder la oportunidad de averiguar por lo menos de los horarios para la próxima visita que nos han heredado y llevarlo a las nuevas generaciones y no puede bastar con la apreciación hay que mezclarse y formar parte de ella, convertirse en un ente activo en la transmisión de cada uno de los valores. Por mi parte regresaría a ese lugar constantemente y lo convertiría en modelo principal de parte mi modesta obra para que de esa forma se difunda y se conozca lugares donde la belleza es infinita.

