Y entenderás que todas las reglas están vacunadas por alguien.
A veces soy grosera y no personas
Tomando mis cosas como me equivoqué
Mi alma tiembla de emoción
Eres cruel, desafortunado destino.
Maldita sea, del tamaño de un campo de fútbol.
Brilla en la mirada, generalmente cansada.
Bajo su haz
El destino El conocido Alboroto.
En su mano un ramo, y detrás del vino.
Y luego estas heridas se llenaron de tequila al amanecer.
Que el ideal de la belleza espiritual contigo lo supieras.
Salir sin cortar todas las alas.
Y en el bosque lejano para siempre enterrar los insultos.

Sin ti, no sería fuerte!
Y guarda silencio para ti tan inspirador, tan ardiente.
Y para los trucos recién nacidos.
Horrible tedioso y melancólico.
Sopla mis días soleados.
Ya claro sobre el ombligo.
El poder de los ojos grises es devastador.
Cuán pocos de aquellos con los que quiero escapar.
Locura no es de extrañar que digan:
Este es nuestro pequeño planeta.
No hay palabras duras, no hay frases lánguidas, suaves,
Pero no puedes engañar a tu corazón...
Ganas de decepcionar a los demás.
Y por la tarde me convierto en la caprichosa mademoiselle.