RE: El maestro zapatero
Mi querida Eudis, siento que he ganado el concurso con tu comentario. La verdad es que este relato está muy apegado a la realidad. Mi padre, el maestro Víctor, toda la vida se dedicó a la zapatería. Se entregó a ese trabajo con tanta pasión que cuando decidió dejar su puesto en la fábrica, los italianos le ofrecieron el doble del salario que ganaba para que siguiera formando a los zapateros jóvenes, sobre todo para que les enseñara a ser responsables y a trabajar rápido. Pero papá estaba cansado y no quiso seguir allí. A veces, los héroes deciden cederles sus puestos a otros. En este momento, papá tiene 100 años. Es un hombre sano y amoroso. Lo veo rezar tres veces al día, pintar muchos cuadros para distraerse, regar las matas de la casa de mi hermana, y pienso que él es un ejemplo de fuerza y pasión. Saludos, amiga. Dale un abrazo a las muchachas de mi parte.
Guaaaaaaao! Me dejas más fascinada con este complemento informativo que me das. Ahora soy yo quien se siente ganadora al leer estos detalles de la vida de tu papá y de tu familia. Qué hermoso que los jefes de tu padre hayan reconocido y honrado la excelencia que descubrieron en él. Qué hermoso que a ti se te haya ocurrido compartir tus anécdotas con nosotros. Qué maravilloso que tu papá siga tan activo y feliz.
Le daré tu abrazo a mis chicas. Nosotras te recordamos con especial afecto y admiración.