Personas como el señor Mario "Panvalé" dignifican al gentilicio y a todos los trabajadores del mundo, a todas esas personas que se empeñan en forjarse una existencia con su esfuerzo emprendedor. Ellos se convierten, además, en tradiciones, en emblemas de los pueblos, por lo cual no solo representan una forma ejemplar de hacer negocio, de ganarse la vida, sino que son parte de esas costumbres que nos identifican y nos enorgullecen.
Éxitos, amiga. Saludos.
Así es, mi apreciado amigo. En el pueblo hay muchos personajes así. El Día del Trabajador se le rindió un homenaje a "Gustavo, el mocho" o "Gusmocho", como también se le decía. Un hombre con muchas limitaciones físicas, que prefería trabajar todos los días, y no pedirle ayuda a nadie. Un abrazo.
Imagínate... a Gusmocho lo veía yo trabajando desde que estudiaba 5to grado. Fuerte ese señor.
Demasiado fuerte.