Aprendiendo a esperar en medio de la incertidumbre
Hay momentos donde todo parece incierto. No vemos una salida, no entendemos por qué pasan las cosas. En esos momentos, la fe no es tener todas las respuestas, sino confiar a pesar de no tenerlas. Es saber que hay un propósito aunque no lo veamos.
Servir sin esperar nada a cambio es quizás la lección más difícil del cristianismo. Nuestro instinto nos dice que demos para recibir. Pero el servicio verdadero es el que se hace en secreto, sin que nadie lo sepa, sin esperar reconocimiento.
Dios perdona, pero a veces nosotros no nos perdonamos a nosotros mismos. Cargamos con culpas que ya fueron perdonadas. Seguimos reviviendo errores que ya fueron cubiertos. Aprender a recibir el perdón es tan difícil como aprender a perdonar.
La perseverancia no es hacer siempre lo mismo, es no rendirse cuando las cosas se ponen difíciles. Es entender que el proceso tiene un propósito, aunque no lo entendamos en el momento. Lo que parece un obstáculo hoy puede ser una lección mañana.
Orar cuando no tenés ganas de orar es el verdadero acto de fe. Cuando todo está bien, la oración fluye. Pero cuando el alma está seca, cuando no sentimos nada, quedarnos ahí en silencio delante de Dios es un acto de entrega que vale más que mil palabras.
Caminemos juntos. Nos encontramos en el próximo post.
Contenido original para Steemit.

