Los pueblos más pintorescos de Sudamérica

in #travel17 days ago

Acampar es la forma más barata y auténtica de viajar. Una carpa, un sleeping, una cocinita. Podés quedarte en lugares que ningún hotel te ofrece. Amanecer en la montaña, escuchar el río, ver las estrellas sin contaminación lumínica. No tiene precio.

Conocí a mi mejor amigo de viaje en un hostel de Cusco. Él de España, yo de Paraguay. Nos juntamos para hacer el Camino Inca y terminamos viajando juntos tres semanas más. Las amistades de viaje se forjan en la aventura compartida.

Paraguay tiene hostales excelentes por menos de 10 dólares la noche. En San Bernardino, Encarnación, incluso en Asunción. Viajar barato en Paraguay es más que posible si sabés dónde buscar. La clave es moverse en bus y comer en mercados.

Los mejores consejos de viaje que recibí fueron de desconocidos en terminales de autobuses. Una señora en una terminal de Perú me dijo qué evitar en Cusco. Un mochilero en un hostel me recomendó el mejor mirador de la ciudad. Viajar te abre a la generosidad de la gente.

Los mejores destinos no siempre están en las guías turísticas. A veces el pueblo más chico, el que no aparece en Instagram, es el que te termina robando el corazón. Vale la pena salirse del camino marcado y explorar sin un plan fijo.

Los mercados callejeros son el alma de cada ciudad. En cada país que visito, el mercado es mi primera parada. Ahí está la comida real, la gente real, los precios reales. No hay mejor manera de entender una cultura que caminando entre sus puestos.

Los seguros de viaje parecen un gasto innecesario hasta que los necesitás. Un vuelo cancelado, una emergencia médica, un robo. No cuestan tanto y te ahorran dolores de cabeza enormes. Yo no viajo sin seguro desde que tuve que pagar una clínica en Bolivia de mi bolsillo.

Espero que te sirvan estos tips para tu próximo viaje.


Contenido original para Steemit.